Nos puede pasar a todos. Aunque el calzado debe adaptarse al pie y no a la inversa, a veces uno piensa que ya cederá tras un par de días de uso, y después resulta que no es tan fácil. También puede ser que compremos un par en un día frío y cuando los estrenamos tenemos los pies algo hinchados por el calor o hemos ganado peso y, por el motivo que sea, necesitamos ensanchar los zapatos. ¿Qué podemos hacer?

Hormas para ensanchar zapatos

Lo primero que se nos viene a la mente si necesitamos ensanchar unos zapatos el equivalente a un número es llevarlos al zapatero, para que los ponga en la horma un par de días. Los resultados variarán en función del material con el que estén hechos nuestros zapatos, pues el ante y el tafilete son muy dúctiles, pero no sucede lo mismo con el serraje.

También hay quien opta por comprar hormas para ensanchar calzado y tenerlas en su casa, dado que ahora se comercializan unas versiones sencillas y económicas. Si es esta tu idea de cómo agrandar unos zapatos, debes tener cuidado de no deformar el material y terminar con un calzado que tenga poca vida útil. Un zapatero conoce bien hasta donde puede estirar un zapato sin ponerlo en riesgo, pero es probable que tú no.

Si te encuentras a menudo ante la necesidad de ensanchar unos zapatos, algo falla. Puede ser que no prestes atención cuando los estás probando o que tu pie requiera de una horma ancha, sin que llegue a ser de las llamadas “anchos especiales”. 

Aunque, si tus pies no se adaptan a cualquier horma, necesitas tener un calzado cómodo, realizado en materiales naturales que dejen transpirar el pie, y reservar los zapatos caprichosos con taconazo o sin él para las ocasiones especiales. ¿Bailarías horas y horas con un calzado estrecho, a sabiendas del dolor de pies que te van a ocasionar? ¿Irías de excursión con calzado que no sea cómodo? Como verás, hay actividades en las que lo primero es la comodidad, por no hablar de la salud de tus pies.

Trucos caseros para agrandar tus zapatos

A veces el problema no es la falta de anchura sino la horma, un empeine que aprieta o la incomodidad en un dedo del pie. ¿Cómo ensanchar zapatos que solo requieren un pequeño cambio para ser ideales? Eso puedes hacerlo en tu propia casa sin temor, porque no vas a estirar los zapatos tanto como para ponerlos en peligro.

Crema hidratante

Especialmente útil en el calzado de piel, basta con aplicar un poco de crema hidratante corporal en el interior del zapato, solo en la zona donde nos aprieta, para que el cuero se ablande lo suficiente como para adaptarse a nuestro pie, cediendo esos milímetros que hacían falta. Si con una vez no basta, puedes repetir el proceso porque se trata de un truco respetuoso con los materiales de tu calzado.

Si tus zapatos son de plástico o de ciertos materiales sintéticos, mala suerte, no van a estirar con este truco.

Calcetines

Si el material de tus zapatos es suave y dúctil, puedes usarlos un rato por casa con unos calcetines un poco gruesos, para lograr un ligero ensanche uniforme.

Papel de periódico

Introducir papel de periódico muy apretado en las punteras o la zona del empeine de unos zapatos que nos molestan es una alternativa rápida al uso de hormas. Déjalos sometidos a la presión del papel de periódico dos o tres días.

Al congelador

Este truco casero no nos convence porque tiene sus riesgos, pero es muy popular. Se basa en aprovechar el hecho de que el hielo se expande justo antes de cristalizar, por lo que si introduces en tus zapatos bolsas de agua herméticas, los metes en bolsas de plástico con un cierre y los dejas en el congelador al menos una noche, tus zapatos estirarán.

Decimos que este truco no nos gusta porque con él tienes menos control que con las hormas caseras, por lo que puedes estropear un calzado elaborado en materiales delicados.

Consejos a la hora de comprar zapatos

  • Vigila que sujeten el pie sin apretar. Da unos pasos con los zapatos puestos, no basta con probarlos en un asiento.
  • Si se trata de calzado para meses de frío o lluvia, lleva unos calcetines tan gruesos como los de mayor grosor que vayas a usar en invierno con ese mismo calzado.
  • Si compras en invierno calzado veraniego, lleva también un par de calcetines, esta vez normales, para compensar la dilatación del pie que produce el calor.
  • No compres calzado que te apriete, porque las hormas tienen un límite. Puedes arriesgarte si hablamos de que queda un poco justo en una zona, pero jamás compres un número menor al tuyo.
  • Busca, ante todo, la comodidad para darle un buen uso a tu calzado y no dejarlo arrinconado en un mueble. Ten una serie de pares de calzado todoterreno o multiusos, para no tener que lamentar callos, durezas o deformaciones articulares a largo plazo. Este es un secreto que no te contará tu podólogo.

A veces nos enamoramos de un tipo de zapato y dejamos al lado el sentido común. Otras veces compramos en rebajas calzado estival sin tener en cuenta que el pie tiende a hinchar un poco con el calor o, al estrenar unos zapatos, comprobamos que nos hacen algo de daño en un dedo del pie. Para esos casos existen las hormas de zapatero, un spray especial que ellos también conocen o los pequeños trucos caseros que nos van a sacar del apuro.

Pero si tus pies son complicados o, mejor dicho, delicados, además de prestar especial atención cuando compras calzado a si andas cómodo, fíjate en la horma y en los materiales. Y, por el bien de tus pies, acostúmbrate a usar también otro tipo de calzado como pueden ser las zapatillas de lona que, si bien no deslumbran en situaciones que requieren formalidad, cuidan tus pies aunque pases horas enteras sin sentarte.

Mini Cart 0

Your cart is empty.

Enviar WhatsApp
Hola! Soy Antonia
¿Necesitas que te eche una mano?
Estoy aquí para lo que necesites.